La mentira de los muebles "eco" (y el único acto realmente sostenible)

La mentira de los muebles "eco" (y el único acto realmente sostenible)

Hay una palabra que se ha puesto muy de moda.
Sostenibilidad.
La usan las marcas de ropa para hablar de sus colecciones "eco".
La usan las empresas de muebles para hablar de sus tableros de madera reciclada.
La usan en los anuncios, en los catálogos, en las etiquetas.
Y está muy bien.
Pero hay algo que nadie dice.
Que el acto más sostenible que puedes hacer con un mueble no es comprarlo nuevo con certificado de madera responsable.
Es no fabricarlo.
Es coger uno que ya existe, que ya tiene sus años, que ya tiene su historia, y devolverle la vida.
Piénsalo un momento.
Cada vez que se fabrica un mueble nuevo, aunque sea de madera certificada, hay un proceso detrás.
Árboles cortados. Madera transportada. Fábricas funcionando. Barnices, colas, tratamientos químicos. Embalajes de plástico y cartón. Camiones cruzando Europa.
Y al final, un mueble que en diez o quince años acabará en un contenedor.
Porque así están diseñados.
Para durar lo justo.
Un mueble antiguo restaurado no tiene nada de eso.
Ya existe.
Ya pagó su deuda con el planeta hace cien años.
La madera que lo forma lleva décadas sin necesitar nada de nadie.
Y cuando nosotros lo restauramos, lo único que añadimos son ceras naturales, aceites de linaza, tratamientos tradicionales que los ebanistas de siempre han usado sin necesitar ningún sello verde para demostrarlo.
El resultado es una pieza que puede durar otros cien años.
Sin fábricas. Sin plásticos. Sin camiones. Sin fecha de caducidad.
Hay gente que compra muebles nuevos "sostenibles" y se siente bien.
Yo lo entiendo.
Pero si de verdad te importa lo que le pasa al planeta, la opción más coherente no está en el catálogo de ninguna gran superficie.
Está en el taller.
En la pieza que alguien hizo a mano hace un siglo y que todavía tiene mucho que dar.
Si quieres ver las últimas piezas que han llegado al nuestro, y que no llevan ninguna etiqueta verde porque no la necesitan:
Un saludo,
Luis


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